Granada de terraza en terraza. . Más de 60 imágenes originales ilustran el libro ‘Granada vista desde sus azoteas’ Una visión inédita de la ciudad desde la perspectiva del fotógrafo Juan Francisco Navarro

 

¿Cómo es posible tanta belleza ante mis ojos? Se dijo Juan Francisco Navarro la primera vez que abrió la puerta de una azotea. Este descubrimiento lo llevó a ir saltando de una a otra para descubrir detalles de nuestra ciudad que sólo pueden ser vistos desde las alturas.

Por ejemplo, un corazón blanco que debió ser pintado con mucho amor por lo peligroso que es acceder a la fachada donde aún late. “Sin duda, alguien se jugó la vida atravesando cubiertas y pisando tejas para pintarlo. Me encantó cuando lo vi”, comenta Juan Francisco Navarro, autor del libro Granada vista desde sus azoteas, de Editorial Entorno Gráfico.

Otra de las fotos más admirables que ha conseguido es la de una Granada nocturna desde la Torre de la Vela. “Esta imagen tengo que agradecérsela al Patronato de la Alhambra, que me abrió las puertas para que entrara con mi cámara fuera del horario de visita”, explica.

La pasión de Juan Francisco por las azoteas surgió cuando era muy joven y recorría la Gran Vía en el bus, mirando hacia las alturas y preguntándose qué se vería desde aquellas terrazas inalcanzables. “Nunca me he conformado con hacer la fotografía fácil, siempre he tenido un espíritu inquieto y curioso. Ya de adolescente miraba hacia las azoteas preguntándome “Dios mío, que habrá ahí”, hasta que un día decidí subir a la del edificio Dibesa, en Avenida de Andaluces. Fue la primera y la mejor, porque me animó a seguir, me enseñó que había material, me dio el sí para hacer este libro”.

Lo que desde Dibesa vio fue una sierra pletórica, llena de nieve, una ciudad con una luz preciosa, la Alhambra al fondo. “Fue una mezcla de sensaciones grandísima, descubrí que desde una azotea se contempla el mundo de una manera distinta a como estamos acostumbrados. No hay ruido de coches, estás más cerca del cielo… Granada es preciosa por donde la mires, una ciudad hecha para el artista donde inspirarse es muy fácil. En cualquiera de sus calles hay un detalle, algo especial, un rincón, cosas que llenan el espíritu y el alma, pero desde las alturas es increíble”.

Más allá de miradores preciosos como San Nicolás o San Cristóbal, hay terrazas desde las que la visión es completamente distinta y espectacular. “Por eso en este libro ofrecemos algo que no se había hecho en Granada”, apunta.

Sin embargo, desde las alturas también se descubre alguna que otra cosa que podría ser mejorada. “Le tiraría de las orejas al Centro Lorca por su juego de cubiertas, impactan mucho en el entorno, tan antiguo y tan bonito”.

Juan Francisco se ha dejado la piel en este libro. Dos años de trabajo y 62 fotografías que son un regalo para la vista. “Ha habido sitios que he visitado hasta cuatro o cinco veces hasta encontrar el momento exacto para la foto y a veces, al encontrarme con esa Granada paralela tan bella, me he quedaba tan extasiado que casi se me olvidaba que había ido para hacer una foto”.

Asegura que las terrazas de Granada no son solamente para el verano, porque en invierno acondicionadas se pueden disfrutar mucho. Después de haber visitado tantas, para una declaración de amor recomienda la del Hotel Los Tilos de Bibrrambla, la del Alhambra Palace y la del Hotel Arabeluj del Barranco del Abogado. “Me gustó muchísimo. Además, invité allí a mi mujer a cenar y fue un momento genial”.

Agradece a su editor, José Antonio Rodríguez Domíngez, la fe ciega que ha tenido en su proyecto y también al concejal de Cultura, Juan García Montero, y a Rocío Díaz, de Turismo, su apoyo. “Sin ellos no habría sido posible”.

Por supuesto, también ha habido momentos duros. “En la Torre de la Catedral pasé miedo. Fui con mi arnés de seguridad, como está inacabada lo que tenemos arriba son los sillares tal cual los dejaron para continuar, llenos de clavos enormes. A un lado está el vacío, al otro la recogida de aguas, ahí lo pase mal, me temblaron las piernas, una de las fotos la hice tumbado, sacando las manos, pero me encantó”. Tampoco fue fácil, a causa del vértigo, la cúpula de San Juan de Dios. Fueron más amables azoteas como la de los monjes de Fray Leopoldo, en el Triunfo. “Lo cierto es que casi nadie me ha puesto pegas para que pudiera hacer fotos, todo el mundo ha sido súper amable”.

El libro Granada vista desde sus azoteas de Juan Francisco Navarro se presenta mañana lunes, a las 20:00 horas, en el Salón de plenos del Ayuntamiento de Granada. Cuenta también con textos del poeta Francisco Acuyo y del pintor y escritor Diego Canca, entre otros.

Para quienes se enamoren de las fotos que aparecen pueden visitar la página del autor (www.jfnavafro.es), donde hay posibilidad de comprar las imágenes y encargarlas a cualquier tamaño o personalizadas.

Otra particularidad es que el libro es bilingüe. Como dice su autor, “un trabajo muy cuidado, hecho con mucho amor y resultado de estar dos años volando de azotea en azotea con la única intención de capturar, en 160 páginas y 62 instantes mágicos, las entrañas de una Granada nunca antes mostrada. Un trabajo que me ha llenado el alma de sentimientos, de sensaciones”.

Para recrearse o como objeto de estudio, este libro adentra a quien lo mira en el mundo de los detalles, de lo minucioso. “Tras todo este tiempo recorriendo las mejores azoteas de Granada, puedo afirmar categóricamente que Granada está hecha de luz. El paso de las estaciones multiplica la belleza de la ciudad”.

Origen: Granada Hoy

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